lunes, 1 de octubre de 2018

DOMINGO 27 T.O. DEL 2018. LA UNIDAD DEL MATRIMONIO.

Cada domingo nos reunimos los creyentes para escuchar la Palabra de Dios que ilumina nuestro camino y lo orienta hacia la VERDAD DEL PADRE POR JESÚS  EN EL ESPIRITU SANTO. Siempre que escuchamos la Palabra de Dios nos alimentamos, la oramos, la meditamos, la hacemos nuestra nos alegramos con ella y, sobre todo, vivirla. S.Marcos hoy nos sigue guiando. Se podría meditar, reflexionar sobre:
 La indisolubilidad del matrimonio. Jesús refleja nitidamente la voluntad de Dios sobre el matrimonio. Los fariseos siguen persiguiendo para ver si pueden sorprenderle en algún error para acabar con Él. Se basan en la ley de Moisés que permite el divorcio y que le de acta de repudio. En esto se apoyaban para legitimar el divorcio. Jesús responde diciendo que  NO es un permiso como una permisión de Moisés, sino por la terquedad, dureza de corazón de los oyentes de Moisés. Con ello se buscaba un mal menor, pues con el acta de repudio la mujer testificaba que no estaba ligada al anterior hombre; de esta manera  era como salvoconducto para la mujer para que nadie la acusara de adulterio y, por tanto, que fuera lapidada. Jesús argumenta que en un principio no fue así, pues la voluntad de Dios es que hombre y mujer se unan y lleguen a ser una sola carne y " lo que Dios ha unido no lo separe el hombre". Todo esto significa que el plan original del Creador era la voluntad de Dios inscrita en el corazón del hombre es superior a  la decisión del hombre o de la mujer o de las leyes humanas. Debemos fijarnos, sobre todo, en que la ley divina  es y se refiere al ser y no a las normas, ambientes, o modos de vivir humanos, sino que debemos ajustarnos al modo de vivir y voluntad de Dios para la unión del hombre y de la mujer. Reflexiono para creyentes, para bautizados. Lo contrario,es decir el divorcio es por la dureza de corazón y de alejarse el corazón del hombre-mujer a la voluntad santísima de Dios Creado.
 Otra idea  es que desde la creación hombre y mujer tienen la misma dignidad, Ni la mujer es más que el hombre, ni el hombre es más que la mujer. Siendo distintos en lo somático, afectivo, sentimientos, vocación,... son complementarios y están destinados a unirse en matrimonio indisoluble, pues "serán los dos una sola carne." La unión del hombre y la mujer por voluntad del Creador su vocación es la procreación, pues ha delegado en esa unión su poder divino de dar  y generar la VIDA ES DE DIOS Y DELEGA EN LA UNIÓN DEL HOMBRE Y DE LA MUJER. Maravillosa vocación, responsabilidad matrimonial divina y humana. Ruego que se medite antes de casarse si se tiene vocación a la santidad matrimonial, no vale cualquiera para el matrimonio. No penséis que como no valgo para otra vocación me voy al matrimonio. Terrible error que primero o después se pagará.
 Recuperemos la idea primera del Creador y de su voluntad sobre el matrimonio. que es darse y recibir a la otra parte como acto humano que realizado ante el altar de Dios y por voluntad de Cristo es elevado a la dignidad de sacramento. Como cristianos no os dejéis llevar por doctrinas complicadas y extrañas, ajenas a la voluntad y proyecto de Dios. Sabed amaros, perdonaros, ayudaros, pedir las cosas "por favor" y saber también daros las gracias con alegría, con el corazón y por todo. Feliz matrimonio y que la gracia de Dios inunde vuestras vidas de casados. Santa María,, Madre de Dios y nuestra, intercede por las familias cristianas.

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