martes, 21 de junio de 2011

LA EUCARISTÍA: PRESENCIA Y ALIMENTO DE JESUS



Celebramos en el día 26-06-11 la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de CRISTO. Debe-mos agradecer y adorar la real y verdadera presencia de CRISTO en la Euacristía para ser nuestra comida, nuestra vida y nuestra resurrección.
El pueblo Hebreo lo saca el Señor de la esclavitud de Egipto, lo conduce por el desierto, lo alimenta con el maná y le da agua, carne, o defiende de todas las dificultades y lo introduce en la tierra prometida. Del mismo modo el actual pueblo de DIOS (la Iglesia) el Señor JESÚS nos saca de la esclavitud del pecado y de la muerte. Nos alimenta con su Cuerpo y su Sangre. Pero esta comida no es como la del pueblo Hebreo, pues este alimento es el mismo CRISTO RESUCITADO. Nos dice el evangelio de hoy:" Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. Porque mi Carne es verdadera comida y mi Sangre es verdadera bebida. Ese pan bajado del cielo es el mismo Hijo de DIOS: JESUCRISTO, que se hace carne- hombre débil como nosotros y capaz del sufrimiento por nosotros- para ser alimento nuestro en el camino hacia el Padre, que quiere estar siempre con nosotros hasta el final de los tiempos, que establece una comunión con nosotros y nosotros-al recibirlo-con Él. Unión que sólo se rompe con el pecado del ser humano. Pero- al hacerse nuestro alimento- se une a nosotros y nos fortalece para vencer el pecado y la muerte y estar unido siempre a nosotros con su fuerza divina. Cada vez que participamos en la Eucaristía nos unimos al Hijo de DIOS:JESÚS. No es sólo un recuerdo, es una vivencia actual de la Última Cena. Lo que JESÚS hizo y mandó hacer al instituir la Eucaristía eso vivimos, recordamos, adoramos en la Santa Misa y de Él nos alimentamos y gozamos de su presencia perenne.
La participación en la Misa y el recibir la Eucaristía no es una cosa opcional, de capricho momentaneo, de gusto puntual, de que van los demás y yo también, sin darme cuenta de que para recibir al Señor debo reunir unas mínimas condiciones para que me aproveche ese alimento: Saber que recibimos al Señor JESÚS, que debemos de estar en gracia de DIOS y guardar el ayuno eucarístico( que es una hora, el agua y los medicamentos no rompen el ayuno eucarístico). El participar y recibir la Eucaristía es algo VITAL. Nos va en ello la vida divina. Sin Eucaristía no podemo tener vida divina en nosotros. Nos dice el evangelio:"Si no coméis y bebéis la carne del Hijo del Hombre no tenéis vida en vosotros"."El que come mi Carne y bebe mi Sangre tiene vida eterna". "...Yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivira por mí"... Santa María, Madre de DIOS, tú que has sido el primer sagrario viviente, intercede por nosotros, tus hijos, para seamos también como TÚ sagrarios vivientes. Gracias JESÚS.

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