miércoles, 4 de mayo de 2011

DOMINGO 3º DE PASCUA. EMAÚS.2011.




El evangelio de San Lucas que se proclamará este domingo es aleccionador y muy práctico para nuestra vida cristiana. Los discípulos ante la pasión y muerte de JESÚS se esconden, le niegan, se dividen, se encierran en el Cenáculo, callan,... Luego cambia todo al resucitar JESÚS. Salen a la calle a hablar de JESÚS VIVO Y RESUCITADO. Ahora lo recuerdan todo lo que JESÚS les había dicho. Su hablar es: "A JESÚS, a quien vosotros rechazastéis y a quien DIOS lo resucitó al tercer día, como había dicho". Este evangelio es un itinerario muy corriente en muchos cristianos: Desilusiones, hundimiento, tristeza, precipitación, dudar de los testimonios de las mujeres y de los compañeros apóstoles, decisiones inoportunas, a destiempo, o esperar un Mesías a su gusto, a nuestro gusto,... JESÚS se viste de peregrino, de caminante y se les acerca y como quien no sabe nada les pregunta: " ¿De que váis hablando que váis tan tristes? Tan sólo tú eres forastero que no sabes lo que pasó estos días en Jerusalén? JESÚS les dice: ¿Qué?. Ellos dicen:"Lo de JESÚS NAZARENO, hombre grande en palabras y obras ante DIOS y los hombres, lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos... Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo fueron muy de mañana al sepulcro y estaba vacío, tuvieron visión de ángeles, algunos de los nuestros fueron y lo encontraron como lo habían dicho las mujeres. JESÚS dijo:"Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas. ¡ No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria. Les explica las Escrituras, arde su corazón, llegan a su pueblo y JESÚS hace ademán de pasar de largo, pero ellos le ruegan que se quede con ellos. JESÚS accede. Se sentó a la mesa, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Se les abrieron los ojos, Él desapareció y ellos corrieron a Jerusalén a contar a los demás lo que les había sucedido a ellos y cómo lo reconocieron al partir el pan. Viaje de ida y vuelta para los de Emáus y ¿ para nosotros?
Nosotros cuántas veces vamos por la vida tristes, hundidos, desfallecidos, con tantas prisas,... que no reconocemos a JESÚS VIVO Y RESUCITADO. ¿Nos pasa como a los de Emáus?. ¿Sabéis dónde le reconoceremos? En la EUCARISTÍA. Pues lo que pasa entre el camino y la casa de Emáus es la MISA: Primera parte: PALABRA DE DIOS ( JESÚS con los discípulos camino de Emaús. SEGUNDA PARTE: EUCARISTÍA (tomó pan , pronunció la bendición, lo partió y se lo dio). Nosotros le reconoceremos cuando asistimos y participamos en la Misa cada domingo, aumentará y alimentaremos nuestra fe en el RESUCITADO. JESÚS se hace el encontradizo con cada uno de nosotros para levantarnos el ánimo, fortalecer nuestra fe en Él. Vamos a decirle: ¡JESÚS, QUEDATE CON NOSOTROS!. María, Madre de JESÚS y nuestra, pide al Señor que se quede siempre con nosotros.

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