martes, 12 de julio de 2016

DOMINGO 16. T.0. 2016. LA HOSPITALIDAD

En este domingo los textos litúrgicos los invitan a esta reflexión: LA HOSPITALIDAD. El domingo pasado Jesús decía al doctor de la ley que hiciera lo mismo para heredar la vida eterna cumpliendo la ley y teniendo caridad con el prójimo, pues aqui hay una obra de misericordia: dar posada al peregrino.
Jesús en su subida a Jerusalén, se detiene en Betania, en casa de la familia de los tres hermanos:Lázaro, Marta y María, que eran amigos de Jesús, la actitud de las dos hermanas nos dan una prueba de cómo debemos recibir a los huéspedes que nos visiten. Tenemos antes en el patriarca  Abrahan cómo en medio del desierto y en medio de calor muy fuerte a mediodía se presentan ante su tienda tres personas- cerca de la encina de Mambre y les ofrece agua para lavarse, agua para beber, descanso, alimentos,... Abrahan pone en juego las grandes virtudes del desierto donde debe reinar la salidaridad. Abrahan había recibido las promesas de que tendía un hijo y seria padre de un gran pueblo y creyó contra toda esperanza, ya él era viejo y Sara era estéril. Recibe ahora de los tres personajes la siguiente noticia:no pasara un año y Abrahan y Sara tendrán un hijo. El nacimiento de Isaac, el hijo de la promesa está cercano, "dentro del tiempo de costumbre,Sara habrá tenido un hijo y así vemos la estrecha relación  entre promesa, acogida . Esta es una forma de hospitalidad.
 Otra es la las hermanas: Marta y María. Marta se afana en las labores de la casa, de la cocina en poder agasajar al peregrino( Jesús, que era amigo de la casa), le prepara los alimentos y le invita como podemos hacerlo nosotros hoy: ¿Quieres tomar algo? ¿ Quieres un pinchin? ¿ Te saco algo para picar? ¿ Quieres sidra, vino tinto o blanco, una cerveza,...? Esto lo haríamos cualquiera de nosotros cuando alguien viene a nuestra casa,queremos obsequiarlo lo mejor posible, como nos gustaría que lo hicieran con nosotros si vamos a otra sitio. En esas tareas de querer hacerlo bien nos podemos poner nerviosos/as, sentirnos inquietos, desasosegados,... y esto no es bueno , nos salen peor las cosas, y, si vemos  que los demás de la casa nos dejan solos con esas tareas nos puede sentar mal la actitud de los hermanos de la casa. No es mala la actitud de Marta, le acoge y agasaja preparando la comida, necesaria para la subsistencia humana.   Marta acude a jesús y se le queja: " Señor, ¿ No te importa que mi hermana me deja sola servir. Dile que me eche una mano". Jesús no reprocha a Marta porque hace una obra buena, sino que se lo agradece, pero también le deice que no se afane tanto en las y, que María ha escogido la mejor parte. Jesús no contrapone  a Marta ni a María, sino que ha y que distribuir el tiempo para servir al Señor y para escucharle.
 María, por el contrario se pone a los pies del Maestro a escucharle. Una forma de hospitalidad es saber dialogar, hablar, escuchar al que llega a casa. Necesitamos escuchar la peregrino y, máxime, cuando este peregrino es Jesús, necesitamos escucharle atentamente para que su mensaje llegue a nosotros y a los demás, hacerlo vida nosotros y ayudar a los demás a que también lo vivan con fe, esperanza y  amor. Una vez escuchada esta Palabra, acogida, contemplada nos va a llevar a la acción, a la misión. María ha escogido la mejor parte, ,la cual no se la quitará nadie. Así, una vez, escuchada esa Palabra la llevaremos a ejercer la obra de misericordia: " acoger al peregrino, dar posada al peregrino" y Jesús nos dice:" lo que hicistéis con uno de estos mis hermanos, conmigo lo hicistéis" También nos dice Jesús:" Mira, estoy a la puerta y llamo, si alguno me abre entraré y comeremos juntos". Que  esta Eucaristía nos fortalezca para ser hospitalarios, acogedores. Santa María, Madre de Dios y nuestra, intercede por nosotros para que sepamos escuchar la Palabra de Dios y llevarla a la práctica y que agasajemos al Señor con nuestras obras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario