martes, 9 de septiembre de 2014

DOMINGO 24. EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

 En este domingo deberíamos celebrar el domingo 24 del T.O., Pero al coincidir este año la fiesta de la Santa Cruz, prevalece la fiesta de la Cruz.
 Esta fiesta proviene de la dedicación, en Jerusalén, en el año 335, de las basílicas del Calvario y del Santo sepulcro. La Santa Cruz del Señor, ensalzada en el centro de la vida cristiana y como el signo del amor de Dios a los hombres y mujeres del mundo entero y de todas las épocas. Es el triunfo del amor; es el instrumento del tormento, del sufrimiento del Señor Jesús, que se entregó por amor y hacer la voluntad del padre y por amor y para salvación del género humano; es una revelación de fuente de luz y de gracia para nosotros; momento de gloria para Jesús, que pasando por la cruz llegó a la luz de la resurrección: CRISTO NOS HA SALVADO Y LIBERTADO.
  La cruz es motivo de escándalo para los judios y de ignominia para los griegos, pero para nosotros los creyentes en Jesús es salvación. Recordemos el pasaje del Pueblo de Dios en el desierto, cuando murmura de contra Dios y viene una invasión de serpientes que les mordían y morían,... y ruegan a Moisés para que interceda al Señor y Dios le dice que haga un estandarte y coloque en el una serpiente de bronce y cuando alguien sea picado por las serpientes mire al estandarte y quedará curado, es un signo de salvación y es figura de la CRUZ salvadora, donde está clavado el Señor Jesús, que se entrega fiel y obediente al Padre por salvarnos. Esa figura  del libro de los Números, de Cristo crucificado, a quien debemos mirar después de haber sido mordidos por el pecado, pues de Cristo crucificado nos viene la salvación, la gracia de Dios. La humillación, el anonadamiento de Cristo crucificado  por nuestros pecados,viene la Redención, pues con su resurrección nos demuestra que su pasión, muerte y resurrección muestran al mundo su divinidad, y, por tanto, el valor infinito de su crucifixión.
 Contemplar la cruz de Cristo y de su resurrección lo debemos descubrir en la santa Misa, pues el misterio de la Cruz y Resurrección está en cada Misa que se celebra. La resurrección, ascensión y glorificación de Cristo a la derecha del padre es consecuencia del paso por la cruz, de la Muerte y resurrección de Cristo en la cruz.
 En el prefacio rezamos: " Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que, de donde tuvo origen la muerte, de allí resurgiera la vida, y el que venció en un árbol, fuera en un árbol vencido". ¡Qué prueba del amor de Dios hacia nosotros, que entrega a su Hijo único hasta muerte y muerte de cruz para salvarnos a nosotros, para cargarlo con todos los pecados de la humanidad. "Cristo pasó por la humillación de la cruz y Dios lo exaltó y le concedió el nombre sobre todo nombre" y ante este Cristo crucificado debemos doblar nuestra rodilla en el cielo, tierra, en el abismo, y toda lengua proclame que Jesús es el Señor para gloria de Dios Padre". Cuando tú y yo nos abrazamos a la cruz de cada día por amor e imitación de Jesús vamos camino del triunfo y lo que nos espera es la resurrección, siguiendo el mismo camino de Jesús. Jesús nos ha dicho: " Cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mi". Miremos al Crucificado y ofrezcamos nuestros pecados, y encontraremos el perdón  de nuestros pecados a través de los sacramentos que salen de esa fuente de gracia de Cristo clavado, cosido en la cruz para el perdón de nuestros pecados como son: confesión y eucaristía.
 Digamos muchas veces estas jaculatorias:" Te adoramos y te bendecimos, Señor, por por tu santa cruz has redimido al mundo".
 Gloriémonos  en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en Él está nuestra salvación, vida y resurrección"
" Cristo nos ha redimido por su pasión, cruz y resurrección"
 " Gracias, Señor, por tu amor hasta la muerte y muerte de cruz, resurrección y ascensión al cielo, nos has salvado".
 " Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo: Venid a adorarlo".
 Santa María, Madre Dolorosa, al pie de la cruz, donde tu corazón fue traspasado por la espada del dolor, intercede para que amemos de corazón y alegría de corazón la cruz de Cristo y de cada día.

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